A pesar de dos decenios ONU para los pueblos originarios, y el debate público sobre la aplicación del Convenio 169 de la OIT tanto en el caso del Machi Celestino Córdova, como la exigencia de las consultas previas de acuerdo a los estándares internacionales y no telemáticas como pretenden intencionar en época de pandemia; este jueves 3 de septiembre en la prensa regional de #Arica fue difundida una información que es un retroceso a todo avance de reconocimiento del pueblo aymara, es más, devela que no se ha avanzado hacia una región intercultural y plurinacional.

Imagen recorte publicación Diario La Estrella de Arica, 3 de septiembre 2020.

 

En los medios  de comunicación, y específicamente en el diario el diario regional, apareció una noticia titulada como: “Inédito decomiso del SAG de 10 fetos en Chungará”, donde describe la nota, que: “Gracias a pericia de un inspector del Servicio Agrícola y Ganadero (…) se detectaron más de 200 kilos de productos silvoagropecuarios (…) se encontraron maíz, sacos de hoja de coca, quinua, casi 180 kilos de papa chuño, 74 litros de alcohol para consumo y 10 fetos de alpacas, esto último algo inédito en la región y de alto riesgo sanitario”.

Pues este tipo de noticias “inéditas”, criminaliza las prácticas culturales ancestrales, desconociendo elementos sagrados (como la hoja de coca que no es cocaína o droga como lo tipifican en Chile), ceremoniales y alimentarios andinos, y por lo demás, sin considerar que son pueblos transfronterizos. Incluso consignado en el Convenio 169 de la OIT, parte VII “Contactos y Cooperación a Través de las Fronteras”, artículo 32 señala: “Los gobiernos deberán tomar medidas apropiadas, incluso por medio de acuerdos internacionales, para facilitar los contactos y la cooperación entre pueblos indígenas y tribales a través de las fronteras, incluidas las actividades en las esferas económica, social, cultural, espiritual y del medio ambiente”.

Entonces, ¿dónde queda el discurso de “reconocer a los pueblos” y respetar sus formas de vida y diversidad? ¿de qué sirve que los servicios públicos hagan pawa antes de cada actividad o participen del Machaq Mara, si se sigue con este criterio de la criminalización o solo “sanitario”? Y la prensa, ¿por qué no buscó la contraparte, que suele ser habitual en la redacción informativa, y/o contextualizar el “decomiso”?

Más cuando se aboga por la plurinacionalidad y una nueva relación del Estado chileno y los pueblos originarios, pareciera ser que no ha cambiado el fondo, y sigue la folclorización al pueblo aymara casi como si fuera solo arqueología para el turismo y la investigación académica.

 

 

Imagen recorte carta al director Diario La Estrella de Arica, 5 de septiembre 2020