Desde junio del 2020, el Colegio de Periodista de Chile ha gestionado permisos colectivos para que no solo los periodistas colegiados que ejercen el periodismo libre puedan desplazarse en las restricciones de las medidas gubernamentales en pandemia, sino que también ha incluido a comunicadores, audiovisualistas, radialistas y periodistas freelance no colegiados, con el fin de ejercer el derecho a la información y comunicación y la libertad de expresión, derechos humanos fundamentales para las sociedades y el pluralismo que caracteriza a las democracias plenas.

No obstante, de acuerdo al nuevo instructivo de desplazamiento que comienza a regir desde este 5 de abril, el Colegio de Periodistas no podrá apoyar a los medios y comunicadores libres, incluyéndolos en el permiso colectivo mensual que realiza, pues el documento gubernamental dice que los permisos colectivos para la prensa solo se podrán emitir para:

“a. Periodistas y miembros de los medios de comunicación (canales de TV, prensa escrita, radio y medios de comunicación online).
b. Periodistas colegiados en el Colegio de Periodistas de Chile, que deberán portar su credencial del colegio vigente y certificado de título profesional de una universidad reconocida por el Estado”.

Nos preguntamos: ¿a otros profesionales también les piden andar con el título en mano? ¿Acaso la prensa libre es la que propaga el virus? ¿Qué pasará con la prensa libre, los medios comunitarios, ciudadanos, no podrán ejercer su rol amparado en derecho a la información y libertad de expresión? ¿se busca callar por “secretaría” a los medios que han visibilizado las acciones sociales desde las revueltas de octubre?

Esta disposición es altamente preocupante porque finalmente coarta derechos fundamentales para una democracia plena, donde se debe tender a profundizarlas y no a limitarlas. Esta situación es muy graves porque, si ya tenemos una prensa atomizada, esto solo perpetúa medidas de control con más olor a censura que a medida sanitaria.