Vivi Rodríguez

Activista Feminista

Memoria Feminista Atacama

En el Día Nacional contra el Femicidio, se hace urgente visibilizar la crueldad e impunidad en los que permanecen muchos de estos crímenes en Atacama. Y, a su vez, las luchas y resistencias que hemos dado las organizaciones feministas en este desierto herido. Una de ellas, es la apuesta ética-política de levantar y resguardar memoriales feministas como estrategia de concientización y exigencia de justicia por las violencias perpetradas en el territorio.

En estas luchas antifemicidas hemos observado las experiencias de memoriales feministas en otros países, cuyo objetivo central es visibilizar las violencias, los femicidios/feminicidios y las luchas históricas contra la violencia patriarcal hacia las mujeres y disidencias sexo-genéricas. Aquí es interesante destacar las “Antimonumentas” en México, intervención en los espacios públicos que reflejan las luchas feministas y la realidad de violencia de género.

En Chile, las colectivas “Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes” y “Memorias Rebeldías Feministas”, son un ejemplo de lucha por levantar un memorial feminista que rememore y visibilice para nunca olvidar aquellos horrendos crímenes y violencias perpetradas contra las mujeres en dictadura. Son mujeres feministas sobrevivientes de violencia política sexual de la Casa de Tortura y Exterminio Venda Sexy en Santiago, pues se reivindican como sobrevivientes de las violencias dadas – no como víctimas- y feministas autónomas quieneslevantan de manera colectiva y organizada una memoria contrahegemónica sin la cooptación del Estado ni privado, luchas que sostienen hasta hoy en día.

Por tanto, los memoriales feministas plasman, por un lado, la violencia sistemática y estructural contra las mujeres, niñas y cuerpos feminizados. Y, por otro lado, las luchas y resistencias de las mujeres frente a las múltiples violencias que acuerpamos en lo cotidiano.

ATACAMA NO ES UN TERRITORIO SEGURO PARA LAS MUJERES Y LAS NIÑAS

Desde 2019 hemos levantado en reiteradas ocasiones esta consigna feminista, suscitada por los femicidios de la activista LGTBIQ+ Sussy Montalván y la joven boliviana Marina Cabrera, y la desaparición -hasta la fecha- de la adolescente Catalina Álvarez Godoy.

Sin embargo, esta consigna de lucha creada por las colectivas feministas revela dos coyunturas:

En primer lugar, un tejido social quebrantado y corroído, pues las desapariciones y femicidios/feminicidios no son un problema individual o de las familias que lo viven, sino un problema social, que nos involucra e interpela como sociedad. Entendiendo que una de las principales consecuencias de estas violencias, es la ausencia que deja a su paso, una suerte de desmembramiento del tejido social. El pensar en hijos/as sin sus madres y en ma/padres sin sus hijas, son dolores incomprensibles que dejan huellas tanto a nivel individual, en sus cuerpos, narrativas y conciencias de género, como a nivel colectivo, que se enraíza en el imaginario sociocultural con la normalización, inacción y legitimación de estas violencias.

En segundo lugar, logra sintetizar el sentir histórico de las luchas de los movimientos feministas y de mujeres en Atacama, pues esta consigna se revela como una fuente de resistencia a la violencia estructural e injusticia patriarcal que se naturaliza en lo cotidiano.

¿QUÉ HACEMOS PARA INTERVENIR Y CONCIENTIZAR ESTAS VIOLENCIAS PERPETRADAS?

¿CÓMO PODEMOS CO-CONSTRUIR UNA ATACAMA MÁS SEGURA?

A raíz de diversos encuentros, conversaciones y conspiraciones de/entre compañeras feministas que habitan y luchan dentro-fuera de este territorio, hemos logrado encontrar algunas luces y pistas que permiten transitar en este oscuro camino de las violencias.

Allí hemos desplegamos una gama de estrategias de resistencia y lucha feminista para concientizar e intervenir estas naturalizadas violencias cotidianas, tales como el rebautizamiento de plazas y parques, pintado lienzos y murales con consignas feministas, ocupado el espacio público con marchas, gritos y performance, se han autonombrado colectivas en honor a las víctimas de femicidio/feminicidio, expuesto estas vulneraciones en espacios institucionales nacionales, regionales y comunales, el no abandonar y acompañar a las familias, memoriales físicos y virtuales -revisa nuestro Instagram Memoria Feminista Atacama- danzas y expresiones artísticas. En fin, un sin número de actuancias callejeras, virtuales y en lo cotidiano para afrontar estas violencias.

Sin embargo, consideramos que levantar, resguardar y recuperar memoriales de violencia femicida en Atacama ha sido una certera estrategia de visibilización y concientización de la violencia contra las mujeres, niñas y cuerpos feminizados, entendiendo a la memoria y el olvido como dos fuerzas que se mueven para la consecución de justicia y verdad.

¿EXISTEN MEMORIALES DE VIOLENCIA FEMICIDA EN ATACAMA?

¿MEMORIALES FEMINISTAS EN ATACAMA?

En Copiapó, uno de los memoriales más antiguo es la “Animita de Nancy Ocaranza Godoy” ubicada en calle Carlos Condell en la Población Arturo Prat, en honor a la joven copiapina de 17 años, víctima de femicidio en el año 1978, quien fue asesinada cruentamente por el “Sátiro Cortés”, un conocido de su trabajo. Hoy es reconocida como “Nancy La Milagrosa”, masivamente seguida por devotos/as de la ciudad capitalina.

(foto animita Nancy Ocaranza)

A la salida Huasco, está el memorial de Marta Bustos, una animita que se construye en el lugar donde fue encontrada la joven profesora semienterrada y cubierta con cal sobre su cuerpo, el 20 de diciembre de 2022 se cumplen 6 años de su femicidio, aún sin culpables.

(foto memorial Marta- Huasco)

Otras iniciativas de memoria feminista son el rebautizamiento de parques y plazoletas en Copiapó. El Parque Schneider por Parque Gloria Stockle, en memoria de la joven copiapina víctima de violencia política sexual al interior del Casino de Regimiento de Infantería Motorizada N°23, en el año 1978.

Foto parque Gloria Stockle

A su vez, Placilla Morales por Placilla Catalina Álvarez Godoy, en memoria del último lugar donde fue vista la adolescente antes de ser secuestrada y desaparecida hasta el día de hoy por el femicida serial Hugo Pastén, actuancia sostenida por su madre Ximena Godoy, las mujeres organizadas de Placilla y la Memoria Feminista Atacama. A su vez, en este mismo lugar se instaló una baldosa en memoria de Catalina.

/ PLACILLA Y foto baldosa Catalina

Destaco la instalación de una placa memorial para las Hermanas Quispe en la entrada del Cementerio Municipal de Copiapó, en honor a Justa, Luciana y Lucía Quispe Cardozo, pastoras trashumantes colla que fueron encontradas muertas en dudosas circunstancias en el sector precordillerano de La Tola en el año 1974 en plena dictadura militar.

Foto hermanas Quispe

En el paradero de la Hacienda San Pedro de la comuna de Copiapó, se levantó el memorial para Thiare Elgueda Acuña en el lugar donde fue vista por última vez la joven copiapina que se dirigía a Caldera. Su madre Evelyn Acuña y familia levantan este memorial el 2 de noviembre de 2022 donde se cumplen 2 años de su desaparición que continúa sin avances investigativos ni ninguna pista sobre Thiare.

foto memorial Thiare

El memorial de “Las que luchan” se levantó frente al Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Copiapó, en el marco del juicio contra el femicida serial Hugo Pastén Espinoza, condenado y ratificado -recientemente- por la Corte Suprema a una cadena perpetua por los asesinatos de la activista trans Sussy Montalván y de la joven boliviana Marina Cabrera Almendras. Y, una segunda cadena perpetua por el secuestro con resultado de muerte de la adolescente Catalina Álvarez Godoy, más 20 años por el incendio a la vivienda de Sussy Montalván. En este proceso de consecución de justicia, este memorial ha sido desmantelado y violentado por la Municipalidad de Copiapó justamente en el día de la visita a la ciudad del presidente Gabriel Boric Font, el pasado 26 de agosto de 2022. Empero, la rebeldía feminista posee una profunda convicción, ya que se alza nuevamente el memorial el 25 de noviembre en la conmemoración del Dia Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.  

Foto sitio de memoria frente a tribunales

LEVANTAR, RESGUARDAR, ACOMPAÑAR Y DEFENDER MEMORIALES DE VIOLENCIA FEMICIDA COMO ESTRATEGIA DE VISIBILIZACIÓN Y CONCIENTIZACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, NIÑAS Y CUERPOS FEMINIZADOS

En esta tarea titánica de levantar, resguardar, acompañar y defender memoriales de violencia femicida, ha significado una tremenda lucha por generar respeto y concientización por parte de la institucionalidad, ya que las colectivas feministas, familias y organizaciones territoriales levantan estos espacios y las autoridades competentes respaldan y respetan dichos memoriales, por tanto, las instituciones estatales NO deben saquear, desmantelar ni destruir estos memoriales levantados por la comunidad organizada.

Desde nuestra experiencia situada y encarnada en este desierto herido/florido, aclaramos que no se debe institucionalizar la memoria feminista, debe ser abierta a la comunidad, en la calle, no encerrada en cuatro paredes de forma higienizada. Ya que, por un lado, reivindicamos las memorias de las mujeres a habitar aquellos lugares donde fueron vulneradas y asesinadas. Y, por otro lado, se forjan lazos afectivos con vecinos/as y la comunidad en general, generando una noción de cuidado y concientización ante la violencia femicida, reposicionando desde allí las luchas feministas por la memoria, justicia y verdad.

Hay que entender que estos memoriales son levantados por colectivas feministas, familiares, amistades y organizaciones territoriales quienes acuerpan día a día en lucha y resistencias dichas desigualdades y violencias, por tanto, la memoria feminista y los memoriales de violencia femicida no tienen lógicas institucionales, jerárquicas ni lucrativas.

Nuestra apuesta ética-política invita a comprender la memoria como un lugar político

feminista que se habita y acuerpa de manera cotidiana y colectiva rememorando a las mujeres víctimas de violencia femicida, a las sobrevivientes de las múltiples violencias y a los movimientos feministas y de mujeres que luchan y resisten de manera histórica en cada rincón invisible de nuestra región.

Habitamos la memoria feminista en esta territoria como memorias situadas y obstinadas

que se niegan a ser olvidadas.

Son nuestro estandarte de lucha y resistencia ancestral y territorial.

Sostienen y posicionan el feminismo atacameño como su hilo conductor y columna

vertebral.

Dialogar con la memoria es siempre plural y diversa, en disputa y resistencia de lo que se

conoce y legítima en nuestra realidad histórica regional y su pretensión de verdad.

(Escrito IG Memoria Feminista Atacama)

LOGO MEMORIA FEMINISTA ATACAMA